jueves, agosto 31, 2006

“Muchas narraciones que se ausentaron de la prensa escrita se fueron para Internet, porque se enriquecen con la multimedia”, Alberto Salcedo, escritor

Colombia Crónicas: ¿Qué opina de Internet como una plataforma para la crónica periodística?

Alberto Salcedo: Curiosamente yo tenía mucha prevención para entrar a Internet. Me demoré, pues me parecía que era como el demonio y que como me lo habían anunciado ya iba a entrar a mi casa.

No quería entrar de pronto por una idea romántica, boba de que la tecnología riñe a veces con las ideas y la verdad es que no es así.

Internet, a parte de que te permite viajar, conectarte con el mundo, también ha sido una buena opción para el periodismo narrativo, surge en el momento en que los medios impresos están quitando espacio a las grandes narraciones del pasado, porque consideran que aburren al lector, que lo ahuyentan o porque no son rentables.

En principio, Internet tenía esa visión de lo breve, pero se descubrió que también tenía posibilidad de hacer narraciones más largas, solamente que como están presentadas de otra manera, con clics cortos a través de diversas entradas. Entonces, uno puede entrar por donde le dé la gana. Me parece que eso es democrático y que es una forma de conquistar al lector de hoy.

Mi diagnóstico hoy es que muchas narraciones que se ausentaron de la prensa escrita se fueron para Internet, entre otras cosas porque allá se enriquecen con la posibilidad de la multimedia. Entonces yo describo al futbolista que acaba de meter el gol, pero además puedo ver el video y luego escuchar una entrevista y después ver una fotografía. Me parece que eso es mágico.

Colombia Crónicas: ¿Cómo ve el proceso del paso del impreso al digital, en el que algunos medios colocan los mismos contenidos en la red?

Alberto Salcedo: Yo creo que ese es un paso que hay que dar. Manejar un contenido diferente del impreso implica tener una gente que se encargue exclusivamente de eso. Ya en Colombia hay medios que han dado el paso, como Semana.com, que lo maneja Juanita León, y El Tiempo.com, que sobre mi libro de Pambelé prepararon un especial bellísimo. Era muy bonito porque tenía la voz de Pambelé, de la hermana y de una entrevista que me hicieron, etc. Esa es una posibilidad maravillosa.

Hace dos años yo estuve en Monterrey y hablé con Jean Francois Fogel, una autoridad en el tema y posiblemente sea el que más sepa de periodismo por Internet. En la conversación decía que cómo hoy, a diferencia de lo que mucha gente cree, Internet no constriñe la libertad de escribir, sino que la propicia, porque da más espacio. Pero hay que preocuparse por hacer algo agradable, atractivo y multidisciplinario.

Hacer más dinámico el libro que nosotros conocemos va a ser más complicado, porque es un objeto romántico, arraigado en la memoria de la gente, es un símbolo y definitivamente, no hay como tener un libro en la mano, mimarlo y consentirlo. Pero en cambio, un periódico es feo, te ensucia las manos, a veces ni madura bien los aguacates.

La narración por Internet me la pueden leer en Francia, en cambio el periódico impreso hay que esperar que el avión lo lleve. No hay fronteras. Se dice muy fácilmente que todo el mundo no tiene Internet, que todo el mundo no se conecta, pero cada vez más se multiplican los lectores en el mundo.

Colombia Crónicas: ¿Cómo presentaría una crónica en Internet?

Alberto Salcedo: Me parece que Internet debe ser dinámico, como todo, uno no puede hacer ladrillos, cosas pesadas que no sean digeribles para el ojo. Tiene que apostarle a algo que tenga un fondo, también debe ser grato desde el punto de vista de la forma.

Es una tremenda posibilidad que se nos ha abierto, una posibilidad maravillosa y va más allá, es una realidad, ahí hemos recuperado terreno a través de Internet, porque lo habíamos perdido los últimos años.

Los libros fueron los primeros que nos ayudaron a conquistar terreno, porque cuando los periodistas narrativos se exiliaron, cuando los medios los constriñeron con el espacio, entonces empezaron a publicar libros y luego ya aparece Internet y por eso es que ha habido una reactivación del periodismo narrativo en los últimos años en América.

Tenemos las revista Etiqueta Negra, en Perú; la revista La mujer de mi vida, en Argentina; Gatopardo, Soho, El Malpensante y Rollinig Stones, lo que quiere decir que se ha reactivado ese tipo de periodismo e Internet ha jalonado el proceso.

Colombia Crónicas: ¿Cuáles pueden ser los aspectos que debe tener un periodista para poder conceptualizar una crónica para Internet?

Alberto Salcedo: Con toda franqueza, yo no manejo el lenguaje del Internet, yo se hacer una crónica, pero si quiero adaptarla a Internet o hacerla digerible necesito de una persona que me ayude a hacerla digerible o acompañarla de un sistema de símbolos que la haga agradable para los lectores.

Hay gente que lee en pantalla, yo no leía en pantalla, yo imprimía y leía. Ahora lo hago y esa decisión tiene que ver con la parte económica, pues uno lee tanto de Internet, pues para imprimir se consume mucha tinta.

Internet tiene un lenguaje maravilloso, yo lo veo como una mezcla con el cine, pues en un momento determinado es cine, es fotografía, es teatro, es literatura, es interacción, es diálogo, es una llamada telefónica.

Todas esas ventajas, finalmente, tienen que ponerse al servicio de una historia que se vaya a contar por Internet. Es decir, utilizar y ponerse a tono con el lenguaje que se maneja allí, que es otra cosa.

Colombia Crónicas: ¿Cómo hacer para animar a los grandes cronistas para que mantengan sus trabajos en Internet y para que sepan cuál es el espacio al que los lectores se pueden adaptar?

Alberto Salcedo: Yo creo que es una cultura que se está creando. Ahora hay muchos blogs. Esa pregunta confieso que me desborda un poco, yo creo que se ha ido formando la cultura del lector de Internet. Hace 10 años todavía había mucha gente reacia. Hay quienes no compran el periódico, simplemente se levantan y lo ven ahí.

Hay que ponerse a tono con el lenguaje de Internet, no es solo texto. Si fuera solo eso compro el libro y me quedo con el impreso. La red tiene que buscar unos atractivos que sean propios. Tiene que ser consciente de cuales son las fortalezas de ese lenguaje.

El periódico debería basar su discurso en el porqué de las cosas, no en lo que sucede o en el cómo de las cosas. Internet debería potenciar lo que cuenta, utilizando ventajas que te dá, que se parece a la radio, a la televisión, a la literatura, combinando todo eso en una especie de paleta multicromática, donde finalmente se le va a dar a quien se conecte a Internet y quiera leer, la posibilidad de entre a los contenidos desde diferentes ópticas.

Colombia Crónicas: ¿Cuál es su mensaje para los nuevos periodistas que ya manejan Internet, para que fortalezcan el género?

Alberto Salcedo: Yo veo un problema y que es que la gente de la vieja guardia no suele entenderse con Internet, puesto que es un lenguaje moderno que no todo el mundo puede manejar, pero también veo un cierto grupo de periodistas multimediales que se están formando hoy y que no conocen la escritura, pues tienen el síndrome del “chateo”, no escriben, sino que chatean.

El consejo que les doy es que se pongan a tono con el lenguaje de Internet, pero que no se dejen tragar por eso, porque también hay que escribir libros.

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* Barranquilla, 1963, periodista de la Universidad Autónoma del Caribe. En la actualidad se desempeña como cronista de las revistas SOHO y El Malpensante y como corresponsal de la revista Ecos de España. Ha publicado los libros “De un hombre obligado a levantarse con el pie derecho y otras crónicas”, “Los golpes de la esperanza” y “Diez juglares en su patio”, este último en calidad de coautor. Su texto “Por favor, ni siquiera orquídeas” figura en la “Antología de Grandes Reportajes Colombianos”, de Daniel Samper Pizano. Salcedo Ramos ha ganado, entre otras distinciones, el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (tres veces), el Premio al Mejor Libro de Periodismo del Año (otorgado por la Cámara Colombiana del Libro) y el Premio al Mejor Documental en la II Jornada Iberoamericana de Televisión, celebrada en Cuba. Este año, gracias a su perfil “El testamento del viejo Mile”, publicado en El Malpensante, fue uno de los cinco finalistas del Premio Nuevo Periodismo FNPI-Cemex, entre 470 concursantes de 21 países.